

UN DÍA EN EL CENTRO DE DESARROLLO INFANTIL- CDI
El reloj marca las 7 a.m. cuando los niños y las niñas del Centro
de Desarrollo Infantil, en San Pedro Mártir, empiezan a llegar para un día más de aprendizajes. Treinta minutos después, se empieza sirviendo el desayuno. Todos los días se presenta algo diferente – desde huevitos con pan, hasta papitas con pollo –, pero siempre es preparado por el mismo equipo y con el mismo amor.
A las 6 a.m. los hornos de la cocina del CDI ya están trabajando, alistando las primeras comidas del día.
Los alimentos son servidos por turnos y cada maestra es responsable en la ayuda de los niños. ¿Qué pasa después? Regresan a sus salones y continúan con el día. Dependiendo si hay actividades planeadas o no, las maestras coordinan las dinámicas de la mañana. Cuando hay eventos para todo el CDI, hay que preparar los niños con danzas, vestuarios y canciones. Normalmente, desde la administración se puede escuchar las voces dulces de los niños cantando, siempre con alegría y una sonrisa que muestra todos sus dientecitos.
Los juegos desarrollados por las profesoras siempre son creados para desenvolver las capacidades artísticas, mentales y sociales de los niños. Las raíces y las tradiciones caribeñas, la diversidad cultural y de razas, la seguridad y la importancia de la felicidad son temas recurrentes y que contribuyen para el enraizamiento de una serie de valores éticos durante la niñez.
Al mediodía es el almuerzo. La comida sigue una dieta estricta, valorada por las nutricionistas del CDI. La proteína y los carbohidratos siempre están presentes, de modo que garanticen los mejores valores nutricionales a los niños y todos los elementos que necesitan para un crecimiento saludable.
Después del segundo refrigerio del día, queda poco tiempo para que los niños empiecen a regresar a sus hogares. Por la tarde, las actividades son más tranquilas: juguetes y muñequitos predominan. Cuando es tiempo de volver a casa, la calle del CDI se llena de madres, padres, abuelos, y vehículos que recogen a nuestros niños después de un día en la escuela. A las 4 p.m. la cocina ya se encuentra cerrada, las maestras regresan a sus hogares y los equipos de las UDS ya ha regresado de los barrios. El equipo del psicosocial y de la administración son los últimos a salir.
El CDI institucional es un lugar lleno de caras amables, niños felices, arte y muchísima creatividad. Nos vemos el próximo año para seguir contando historias.